|
|
|
| Home | Indice | Flash Back | Parte I | Parte II | Parte III | Glosario |
Comentario | Perfil |
| FLASH BACK | |
|
En el consultorio médico del Hogar de Tránsito dos religiosas reprochaban a una joven. - Rebeca, con apenas 14 años y ya estas embarazada - reclamó madre Dominique poniendo sus manos en la cabeza. - Te escapaste por dos meses y viviste con un hombre al que nunca antes conociste - dijo madre Elizabeth admirada. - ¿ No tienes miedo hacer ese tipo de cosas? - preguntó madre Dominique.. - No - respondió Rebeca muy orgullosa. - Eres sumamente rebelde y tienes un carácter muy fuerte.- Le reclamó Dominique. - Solo nosotros hemos podido tenerte. Recuerda las pisas que te daba tu tía adventista, que viendo que no pudo dominarte, te dejo con nosotras. - Le dijo madre Elizabeth. - Esa solo es adventista por conveniencia - dijo Rebeca. Madre Dominique respiro profundo y le dijo - Tendrás a tú hijo y nosotros te ayudaremos. TRES MESES DESPUÉS... - Madre Dominique, convenza a Rebeca para que se case conmigo.. - Rogelio, tú sabes que ella es muy joven, ella no tiene idea de lo que es el matrimonio y tienes que aceptar que no te quiere. - Yo soy el padre de su hijo y la amo. Madre yo quiero casarme con Rebeca. - replicó Rogelio llorando. - Me gustaría ver a Rebeca casada contigo, pero no puedo influir en ninguna de sus decisiones - Dijo madre Dominique. Rogelio se retiro. CINCO MESES DESPUÉS... - Rebeca, ¿ Te gustaría salir a dar un paseo con nosotros? - insistió la madre de Rogelio. ¿- ¿ Adónde? - Iremos a una clínica. - ¿ Para qué? - Es necesario que tú no tengas aquel niño.- insinuó la madre. - ¿ Que opina Rogelio al respecto? - Yo soy su madre, y él tiene que hacer lo que yo diga. Además la que tiene el dinero soy yo - dijo en tono altivo. - La que tiene el bebe soy yo - dijo altivamente Rebeca. - Pero niña, recuerda que eres pobre. Tu hijo no tiene ningún futuro. Mi hijo no se va a casar contigo. El esta en segundo año de Jurisprudencia en la Universidad Católica y cuando sea Abogado tendrá que casarse con una chica de su misma condición social - dijo presumiendo. ¿- ¿ Y quién le ha dicho que yo me quiera casar con su hijo? - preguntó Rebeca en tono airado. La madre de Rogelio no supo qué responder. Sus ínfulas fueron bajadas, respiro profundo y prefirió retirarse en paz. NUEVE MESES DESPUÉS - ¿ Reconoce a este niño como hijo suyo? - preguntó el juez a Rogelio. - No - dijo fríamente Rogelio. - ¿ Reconoce a esta mujer? - No - contesto de nuevo. ¿- ¿ Cómo que no? - Se escuchó un grito en el salón y de pronto se oyó el sonido de una cachetada. Era la mano de Rebeca que chocaba contra la mejilla de Rogelio. - Para que te acuerdes de mí desgraciado - le dijo Rebeca furiosa y él tan solo llevó su mano a la cara y guardo silencio. - ¿ Reconoce a madre Dominique? - Le preguntó el juez. - No - Respondió Rogelio. - Nunca vi a un hombre llorar por una mujer - dijo madre Dominique asombrada y dirigiéndose hacia Rogelio continuó: - pero tú lloraste por Rebeca - le dijo tomando su brazo. - No queremos tu dinero, tan solo queremos tu apellido para que tu hijo no sufra. Nosotros nos encargaremos de todo. No le hará falta nada. No tengas miedo- le dijo madre Dominique. - Yo a usted no le conozco - Dijo firmemente Rogelio. - Usted es un cobarde - dijo despectivamente el Juez. - Lastimosamente no hay nada qué hacer - dijo el Juez a madre Dominique. - Llevará tan solo el apellido de su madre - dijo madre Dominique. ¿- ¿ Cómo se llama? - preguntó el Juez. - Rogelio - dijo Rebeca. - No - repuso madre Dominique. - Se llamará David. - ¿ Daviiid? - dijo Rebeca disgustada. - Si, se llamara David. - Y tomo al niño en sus brazos y dijo - El aparenta ser débil por fuera... QUINCE DÍAS DESPUÉS... - Rebeca, hasta cuando vas a entender que con la vida ajena no se juega - Reclamó madre Dominique. - El es mi hijo - dijo Rebeca. - El es tu hijo, pero tú no eres propietaria de su vida. Míralo. Casi lo matas... - Salí a buscar trabajo - dijo Rebeca agachando su cabeza en gesto de humildad. - Hija. ¿ Qué te hace falta aquí? - le preguntó madre Dominique desconcertada. Rebeca agachada no contestó y tan solo se mordió los labios y lloró. - El niño esta débil - dijo madre Elizabeth. - Mira, no tiene fuerza ni en su cuello - dijo Dominique a Rebeca. - No pude darle de comer - dijo Rebeca llorando. - Mientras que aquí si hay comida.- le reclamó Elizabeth. - Podías haberlo matado. Quince días fuera del convento, no sé como los dos están vivos. - Dijo madre Dominique. - David, resiste - dijo Elizabeth. - A pesar de tanto problema que ha tenido, se aferra a la vida - dijo Dominique abrazando al niño. - Madre Dominique - dijo Rebeca. ¿- ¿ Qué? - respondió Dominique mientras adulaba al niño. - ¿ Usted quiere a David? - le preguntó Rebeca. - Sí. Lo amo... - Se lo dejo. - dijo Rebeca y se retiro de la habitación. CINCO AñOS DESPUÉS - David, vamos a casa, soy tú madre... - Tú no eres mi madre.- Respondí. - Yo soy tu madre - insistió Rebeca. - Ella es mi mamá - dije señalando a madre Dominique y todas las monjas lanzaron una carcajada. - Es inútil que trates de convencer a David - dijo madre Elizabeth a Rebeca. - Pero yo soy su madre - dijo Rebeca. - Madre es la que ama, no la que da a luz. - dijo Elizabeth. - Yo amo a David, el problema fue que en ese momento no tuve dinero. - reclamó Rebeca. - Pero David se ha criado con nosotras - le dijo Dominique. - Vamos - me ordenó Rebeca y ese momento corrí hacia madre Dominique y la abracé fuertemente. - Rebeca, deja al niño aquí. Contigo no tiene ningún futuro y va a sufrir mucho. Nosotros ya hemos comprado sus útiles escolares, él ira al jardín con las madres Doroteas, luego estudiara en alguna escuela Católica y en la Universidad estudiara con mi hermano Jácomo. - Yo también puedo darle ese tipo de educación.- afirmó Rebeca muy segura de sí misma. - No te engañes. Con el estilo de vida que llevas, de ti no verá nada bueno. Y tú no tendrás paciencia para educarlo. - le dijo Elizabeth. - Al paso que va, cuando sea grande David será guerrillero - Dijo madre Dominique riéndose. - Tiene un carácter muy fuerte. No se parece en nada al tuyo, ni al de su padre - dijo madre Elizabeth dirigiéndose a Rebeca. - Chao David, muy pronto vendré a visitarte - me dijo Rebeca y medio un beso. - Chao - me despedí. | |
FRANCISCO GUAYASAMIN DERECHOS DE AUTOR: 012902, mayo 17 de 1999 | |